Redacción/ Miami.
Se sabía que hablaría, pero la espera estaba siendo demorada. El presidente cubano, Raúl Castro acusó a Trump de “recrudecer del cerco unilateral” por parte de Estados Unidos sobre la isla. La respuesta se ofrece tras la decisión del nuevo presidente de los Estados Unidos de retomar algunas medidas de embargo sobre Cuba.
La relación entre ambos países había alcanzado un camino de mejora durante la presidencia de Barack Obama, quien puso el fin al hielo existente entre las diplomacias de los dos países. Castro se mostró enérgico y taxativo contra los nuevos movimientos estadounidenses en su discurso frente a la Asamblea Nacional. No obstante, el mandatario cubano dejó la puerta abierta a una posible negociación entre ambos estados. Cuba y los Estados Unidos pueden cooperar y vivir uno junto al otro, respetando las diferencias”, afirmó.
La Habana responde de esa forma tarde a las decisiones de Trump. La estrategia cubana parece ser la de tratar de proteger los acuerdos alcanzados con Obama y no subirse al carro de las subidas de tono del magnate. Cuba conoce los habituales cruces de acusaciones provocados por Trump en las relaciones con otros países y no quiere que la relación se base en la velocidad que le quiere dar el líder republicano. Recordemos que Trump consiguió la victoria en el volátil estado de La Florida en las elecciones presidenciales del pasado mes de noviembre y que en ese estado viven millones de cubanos disidentes.
El 16 de junio pasado, Trump ofreció su plan para Cuba durante su mandato. En unas esperadas palabras en la Pequeña Habana de Miami, Trump mostró claramente al castrismo su oposición a la labor iniciada por Obama. Fue una intervención destinada a contentar a sus seguidores y recompensar el apoyo electoral recibido. Para ello, empleó una retórica incendiaria, dio por terminado el proceso de apertura y puso en marcha medidas punitivas, como dificultar los viajes de particulares a la isla y prohibir cualquier relación comercial con el conglomerado militar (60% de la economía). “Sabemos lo que pasa ahí y no lo olvidamos. Cuba debe legalizar los partidos, permitir elecciones supervisadas, liberar los presos y entregar a los fugitivos. Mientras no haya libertad, habrá restricciones”, dijo Trump.










