Anthropic reveló que su sistema de IA ya “lidera” el 26% del trabajo interno de investigación y desarrollo relacionado con sus futuros modelos. El dato marca un nuevo punto en la carrera tecnológica: la inteligencia artificial comienza a desempeñar un papel cada vez mayor en la construcción de sus sucesores.
La carrera por desarrollar una inteligencia artificial cada vez más avanzada acaba de alcanzar un punto particularmente significativo. Anthropic reveló este jueves 17 de septiembre que Claude ya “lidera” el 26% del trabajo de investigación y desarrollo de IA dentro de la compañía, una señal de cuánto está cambiando el proceso mediante el cual se construyen los modelos más avanzados del mundo.
El porcentaje forma parte del nuevo Anthropic R&D Automation Index, creado por la compañía para medir cuánto del trabajo necesario para desarrollar inteligencia artificial está siendo realizado por la propia IA.
La definición de “liderar” es importante. No significa que Claude esté desarrollando de manera completamente autónoma su sucesor. Anthropic utiliza una escala que va desde cero participación de IA hasta autonomía total. En el nivel denominado “AI leads”, el sistema puede completar la mayor parte de una tarea de principio a fin después de recibir instrucciones generales, pero continúa bajo supervisión humana.
A agosto de 2026, Claude no realiza de manera totalmente autónoma ninguna de las categorías de investigación y desarrollo evaluadas. Sin embargo, más del 90% del trabajo analizado ya alcanza al menos el nivel en el que la IA colabora activamente con los investigadores humanos.
30.000 AGENTES TRABAJANDO SIMULTÁNEAMENTE
La escala de utilización interna también resulta llamativa. Anthropic informó que aproximadamente 30.000 agentes de IA realizan simultáneamente tareas de investigación e ingeniería en su plataforma interna más utilizada. La compañía asegura que las acciones de esos agentes pasan por sistemas de monitoreo diseñados para detectar o bloquear comportamientos problemáticos.
Para las empresas, el dato abre una discusión mucho más amplia sobre productividad.
Hasta ahora, buena parte de la conversación corporativa sobre inteligencia artificial se ha concentrado en cómo utilizarla para escribir código, analizar documentos, atender clientes o automatizar tareas administrativas. Anthropic está mostrando una etapa diferente: utilizar IA para acelerar el propio proceso de innovación tecnológica.
Eso podría reducir considerablemente los ciclos de investigación y permitir que las compañías desarrollen productos y modelos más rápidamente. Pero también introduce una cuestión fundamental: si mejores sistemas de IA ayudan a construir sistemas todavía mejores, la velocidad del progreso podría aumentar de manera difícil de anticipar.
Precisamente por eso Anthropic asegura que comenzará a publicar regularmente estas métricas y propone que otros grandes desarrolladores hagan algo similar, con verificaciones independientes que permitan observar cuánto trabajo está pasando de investigadores humanos a sistemas automatizados.
La revelación llega apenas días después de que Dario Amodei, CEO de Anthropic, planteara la necesidad de controlar mejor el ritmo de desarrollo de la IA avanzada y aumentar la supervisión independiente.
El 26% puede ser apenas una fotografía del momento. Lo verdaderamente importante será observar a qué velocidad aumenta ese porcentaje. Porque la próxima gran transformación de la inteligencia artificial podría no consistir solamente en lo que la IA hace para las empresas, sino en cuánto puede contribuir a crear la siguiente generación de sí misma.








