El avatar de una mujer, llamada Iris
Al entrar a la página, el usuario encuentra el avatar de una mujer, llamada Iris, que actúa como traductora al lenguaje de señas de las palabras o frases que son introducidas.
Aquellas personas con dificultades auditivas pueden ver los movimientos de las manos de Iris.
«Esta es una herramienta para que un oyente la utilice para tratar de incluir a una persona sorda», aseguró Leal.
«Un ejemplo podría ser una profesora de una escuela aislada que tenga niños sordos (…). Con simplemente el acceso a internet (…) entra y puede empezar a adquirir un proceso de autoaprendizaje de lengua de señas», dijo el ingeniero sobre su traductor.
La idea surgió después de que Leal tuviera contacto con una persona sorda que no pudo ser atendida en el banco en el que él trabajaba, porque los empleados desconocían el lenguaje de señas.
«Para mí fue muy frustrante, siempre me causó impacto», relató Leal, a quien una fonoaudióloga le hizo entender «que las personas sordas viven aisladas en un mundo de oyentes».
«Y como en esa época estaba entrando el internet, estaban de moda los traductores, dije que debería haber un traductor de español a lengua de señas», agregó.
Se trata, según sus palabras, de un «sistema unidireccional», es decir, del oyente al sordo, que «hace un análisis gramatical» y utiliza «unos componentes de inteligencia artificial para encontrar una secuencia de imágenes» en el lenguaje de señas que corresponda a las palabras que previamente han sido digitadas.
«La lengua de señas no es universal, por lo tanto hemos trabajado actualmente únicamente para Colombia», aclaró.
Pero su meta es ampliar el uso de esta herramienta a otros países como Argentina, República Dominicana y Venezuela, con los que su fundación ya ha desarrollado contactos.
«Colombia Startup & Investor Summit»
El programa fue presentado en julio pasado en el «Colombia Startup & Investor Summit», donde los emprendedores buscan financiación para los proyectos de sus jóvenes empresas.
La Fundación Hetah obtiene fondos a través de membresías de 25.000 pesos (13,3 dólares) con el fin de contratar a personas que agreguen señas al traductor.
El objetivo es que la herramienta «siga siendo gratuita», indicó por su lado el ingeniero e integrante de esta fundación Manuel Pineda, por eso los recursos tienen que venir de otras fuentes.
Por ejemplo, «hay universidades que nos han solicitado virtualizar» o llevar el material de aprendizaje al lenguaje de señas. Ese sería nuestro modelo de negocio», matizó.
La Fundación Hetah también avanza hacia la traducción simultánea que permita integrar un avatar a subtítulos en televisión o que el programa reconozca las señas y las convierta al español.
EFE/D.com










