Redacción/ Miami.
Corea del Norte ha sido clara desde el comienzo de la tensión con Estados Unidos acerca del desarrollo de su armamento nuclear. Ese equipamiento sirve para que otros países no traten de invadirlo, con la ayuda de EEUU. Sin embargo, Kim Jong-un ha vuelto a mostrarse flexible ante el establecimiento de buenas relaciones con Corea del Sur, Japón y EEUU en el caso de que se garantice la forma de gobierno del país asiático.
Este anuncio lo hizo el consejero de seguridad surcoreano, Chung Eui-yong quien lideró una camarilla de representantes de alto nivel del gobierno surcoreano que se reunión con Kim Jong-un. Esta visita se produce tras la decisión de Pyongyang de unirse con Corea del Sur en la presentación de las Olimpiadas de Invierno celebradas en su territorio. Los pasos dados por Kim Jong-un son muy sorprendentes si echamos la vista atrás y recordamos cómo estaba la situación hace tan solo tres meses, a finales de 2017, cuando Corea del Norte realizó los últimos ensayos balísticos sobre territorio japonés.
“La parte norcoreana ha expuesto claramente su disposición a la desnuclearización”, explica un comunicado redactado entre Seúl y Pyongyang. La dinastía de la familia Kim “ha dejado claro que no tendría razón para mantener armamento nuclear si la amenaza militar contra el norte se eliminara y se garantizara su seguridad”. Lo que no parece claro es que Estados Unidos acepte su parte del trato tras las palabras y decisiones de Trump acerca del acuerdo que Estados Unidos firmó, bajo la presidencia de Barack Obama, con la República de Irán, país que también estaba potenciando su desarrollo nuclear. Corea del Sur ha anunciado, también, que desde Seúl se está trabajando para lograr la apertura de una vía de comunicación entre Washington y Pyongyang.










