Miami, FL, lunes 12 de agosto de 2024. “¡Deportación masiva ahora!”, decían los carteles en la Convención Nacional Republicana, dando un respaldo total a la promesa de Donald Trump de expulsar a millones de inmigrantes en el mayor programa de deportación de la historia estadounidense.
Algunos republicanos no están del todo preparados para eso.
Lauren B. Peña, activista republicana de Texas, dijo que escuchar los llamados de Trump a las deportaciones masivas, así como los términos como “ilegales” e “invasión” que se usaron en la convención, la hizo sentir incómoda. Al igual que algunos republicanos en el Congreso que han propuesto enfoques equilibrados sobre la inmigración, ella espera que Trump solo esté fanfarroneando.
“No tiene la intención de ir a deportar a cada familia que cruce la frontera, quiere decir deportar a los criminales y a los agresores sexuales”, dijo Peña.
Pero Trump y sus asesores tienen otros planes. Está poniendo la inmigración en el centro de su campaña para recuperar la Casa Blanca y empujando al Partido Republicano hacia una estrategia belicosa que se remonta a la década de 1950, cuando el expresidente Dwight D. Eisenhower lanzó una política de deportación conocida por un insulto racial: “Operación Espalda Mojada”.
Fuente: AP










