Redacción/ Miami.
Trump volvió del encuentro del G-20 feliz. El presidente de los Estados Unidos colgó en su red social predilecta, Twitter, un video en el que se le veía al magnate saludando a otros líderes mundiales, al son de una canción que clamaba su ya habitual “Make America Great Again!” En una de las fotos que ilustran el video se puede ver a Trump en la reunión bilateral que mantuvo con el presidente ruso, Vladimir Putin.
Pero la relación entre ambos líderes no es un campo de batalla internacional, sino que se ha convertido en un asunto nacional. A su vuelta, Trump tuvo que ver cómo “The New York Times” publicaba en el día de ayer la información de que su hijo, Donald Trump Jr. se habría reunido con una abogada rusa, cercana al Kremlin, y que le habría ofrecido información jugosa sobre Hillary Clinton al inicio de la campaña de las elecciones presidenciales del pasado mes de noviembre.
El hecho de que Donald Trump confíe en pocas personas a la hora gobernar provoca que los escándalos que le rodean afecten directamente a su familia. Su hijo y su asesor y yerno, Jared Kushner se reunieron con la abogada rusa, Natalia Veselnitskaya, y recibieron, según la información del diario, la oferta de esa filtración. No obstante, a pesar de la reunión que se produjo el pasado 9 de junio de 2016, no queda claro que la información fuera transmitida finalmente.
La investigación que encabezan el FBI y un fiscal especial trata de averiguar si se produjo finalmente la filtración. El FBI, la CIA y la NSA concluyeron en diciembre del año pasado que el presidente ruso, Vladimir Putin, había ordenado interferir en los comicios, dañar la imagen de Clinton y facilitar el triunfo de Trump, algo que le podría beneficiar en su gestión personal.










