Redacción/ Miami.
Como ya estaba diagnosticado, el presidente Donald Trump anunció oficialmente su política de cobrar altos aranceles para la importación de aluminio (10%) y acero (25%), con la sorpresa de haber excluido a Canadá y México, países con los cuales renegocia actualmente el TLCAN.
El republicano expresó que las antiguas prácticas con estos insumos eran un “asalto” para Estados Unidos y por esa razón tomo la iniciativa. Trump “animó” a las compañías extranjeras a que mudaran sus plantas a su país, si querían evitar estos altos costos.
“Si no quieren pagar impuestos, traigan su planta a Estados Unidos”, enfatizó Trump.
Trump también alegó que era un asunto de “seguridad nacional” incentivar la producción de estos metales en suelo propio.
El presidente de Estados Unidos también decidió excluir a México y Canadá de esta iniciativa, tal vez como una forma de presionar a ambos países para que cedan en las renegociaciones del TLCAN.
Ante esto, La Secretaría de Economía de México expresó por medio de un comunicado que no su país no se iba a dejar presionar y que las renegociaciones del TLCAN eran un asunto totalmente externo a la decisión tomada por Trump.










