Redacción/ Miami.
Donald Trump arremetió este viernes contra el ex director del FBI, James Comey, un día después de que éste rindiera testimonio frente al congreso en la investigación que se lleva a cabo en el caso Rusia y su infiltración en las pasadas elecciones presidenciales que pudieron haber beneficiado a Trump.
Sin ningún reparo, Trump trató a Comey de “soplón”, publicando en su irreverente cuenta de Twitter: «Pese a tantas mentiras y declaraciones falsas, una total y completa reivindicación y GUAU, ¡Comey es un soplón!».
Con esta clase de comportamiento Trump demuestra su inseguridad y su intención de desviar la atención de los estadounidenses y los medios, teniendo en cuenta las serias acusaciones que hizo Comey en contra del magnate, entre las cuales está el intento de Trump de poner freno a una investigación del FBI en contra del ex asesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn al igual que aseguró el hecho de que la Casa Blanca calumnio al propio Comey y al FBI en el momento de explicar los motivos por los cuales fue destituido.
Comey también aseguró que, en forma de prevención a agravios y calumnias, recolectó registros y pruebas de reuniones y conversaciones sostenidas con Trump, debido a su desconfianza en el republicano y la posibilidad latente que existía de que el magnate mintiera sobre las reuniones que sostenían y su verdadera razón.










