Redacción/ Miami.
Algo paso con Nike. La compañía estadounidense de ropa deportiva ha tenido dos bajas en las últimas 24 horas que ha dejado huérfana su plana ejecutiva. Sin embargo, parece que existen causas para ello por la información que proviene del interior de una de las compañías textiles más importantes del mundo. Al parecer, Trevor Edwards y Jayme Martin, los dos ejecutivos salientes, habrían violado los valores y el código de conducta que la compañía posee para evitar que ocurran situaciones que minusvaloren la imagen de la entidad.
El caso de Trevor Edwards es el más llamativo porque estaba llamado a suplir a Mark Parker, el actual consejero delegado y que deberá seguir más tiempo hasta que le encuentren un sustituto o sustituta con idoneidad. Además, Edwards era uno de los pocos directivos afroamericanos que ocupan un puesto de alta gestión en Estados Unidos. Su retirada se hará efectiva en el mes de agosto de este año. La salida de Edwards se produce tras una nota redactada en dirección a los empleados de la compañía deportiva que supieron a través de ese documento que Edwards estaba siendo investigado por “problemas de comportamiento” que habían sido denunciados internamente y que no se correspondían con los valores éticos de inclusión, respeto y empoderamiento de la marca reconocida mundialmente.
Martin y Edwards han trabajado más de tres décadas en Nike. La salida de ambos tiene consecuencias en el seno de la compañía. Parker, el actual consejero delegado deberá seguir gestionando la marca hasta más allá de 2020, año en el que se esperaba su jubilación. El consejero delegado empezó a trabajar para Nike como diseñador de calzado deportivo hace cuatro décadas y tomó el mando en 2006 para ejecutar un plan de transformación en la operatividad de la firma.










