Redacción/ Miami.
El 2017 fue un buen año para la economía estadounidense que sigue su ascendente camino, con aumentos considerables en generación de empleo en un país con porcentajes cercanos al pleno empleo, una poderosa inversión empresarial, altos índices de compra y otros, logrando su mayor crecimiento en más de 2 años.
El PIB logró crecer a una tasa anual de 3,2% durante el tercer trimestre del año, en la estimación del Departamento de Comercio, que para final del mes pasado fue de 3,3%. Ritmo que no se veía desde el primer trimestre de 2015.
Desde el 2014 no se veía que la economía estadounidense lograra un crecimiento del 3% durante 2 trimestres seguidos, y los actuales datos de sectores inmobiliario y tiendas minoristas entre otros, así como el mercado de trabajo, apuntan a que el buen momento continúa en el cuarto trimestre, cerrando un buen año en la primera potencia mundial.
El mercado laboral sigue pasando por un gran momento, muy cercana al pleno empleo, con una tasa de desempleo tan solo de un 4,1%, nivel más bajo en 17 años. Esta solidez fue un aliciente para que la Fed subiera las tasas de interés por tercera vez en 2017, y se espera que de continuar la situación así, 3 nuevas subidas se podrían esperar para 2018.
Se espera que la economía siga su notable impulso de crecimiento para el próximo año, a pesar de que ciertos expertos han asegurado que la reforma tributaria de Trump no es necesaria y debido a esta el ritmo de crecimiento podría desacelerarse un poco, aunque no a un ritmo preocupante.










