Redacción/ Miami.
La seguridad en Centroamérica siempre ha sido un tema muy importante para Estados Unidos. Como explica Noam Chomsky en Piratas y Emperadores, ha sido muy importante porque afecta a sus fronteras. De esa forma, EEUU ha financiado y participado en diversas guerras a lo largo del siglo XX, en países como Nicaragua o El Salvador. Por lo tanto, parece peligroso abrirle la puerta al vecino que tanto hizo sufrir en el pasado, pero es lo que se concluye de la última cumbre referenciada como el Día de la Prosperidad en la que ha participado tanto EEUU como México, Honduras, Guatemala y El Salvador.
El resumen de las conversaciones es que EEUU va a aportar más dinero y personal para contribuir a la seguridad de la región centroamericana. Sin embargo, no fue el único tema que trataron los representantes de los cuatro países en el encuentro. El vicepresidente estadounidense, Pence, el secretario de Estado, Pompeo, la secretaria de Seguridad Nacional, Nielsen, los co – anfitriones, el secretario mexicano de Relaciones Exteriores Videgaray, el secretario de Gobernación de México, Navarrete, junto al presidente hondureño, Hernández, y sus homólogos salvadoreños y guatemaltecos, Ortiz y Morales, mantuvieron reuniones acerca de economía, gobernabilidad, herramientas para controlar la migración de los ciudadanos de esta zona y el tráfico ilícito de mercancías.
En concreto, EEUU ha prometido 2.600 millones de dólares, provenientes de los años fiscales entre 2015 y 2018. Esta cantidad ayudaría a que estos países puedan elevar sus esfuerzos económicos con el fin de controlar la migración y mejorar las oportunidades para sus ciudadanos. Sin embargo, parece complicado que EEUU acabe ayudando a unos países a los que en el pasado ha utilizado como si se tratase del patio trasero de su hogar.










