Redacción/ Miami.
Estados Unidos continúa con su economía proteccionista y su interés en proteger los productos del país. Ahora, el Departamento de Comercio de Estados Unidos ha presentado un informe favorable a la imposición de una tasa para el aluminio y el acero que procedan del exterior. De esa forma, el presidente de EEUU, Donald Trump, ejecutaría uno de sus intereses particulares: incentivar el consumo de productos nacionales por encima de aquellos que proceden del exterior.
En palabras del Secretario de Comercio, Wilbur Ross, “concluimos que las actuales circunstancias y cantidades de las importaciones de acero están debilitando nuestra economía doméstica y amenazan con perjudicar la seguridad nacional”. El documento recomienda a Trump alternativas para adoptar “acciones inmediatas para ajustar el nivel de las importaciones mediante cuotas y tarifas”. Por lo tanto, Trump encontraría en este informe el impulso necesario para llevar a cabo una ejecución que se basa en su idea de que los productos del exterior son más baratos gracias a los reducidos salarios de otros países.
En el caso del material del acero, el estamento público recomienda una tarifa global de al menos el 24% de todas las importaciones de acero o aplicar un arancel de 50% a las importaciones de una lista de 12 países, en los que se incluyen China, Brasil o India. Otra tercera opción es limitar las importaciones mediante una cuota sobre todos los productos acereros procedentes de otros países al 63% de sus exportaciones a EE.UU.










