Redacción/ Miami.
El avance en las relaciones entre Corea del Norte y Estados Unidos que se certificará con la reunión entre ambos presidentes, Donald Trump y Kim Jong-un podría tener un artífice por el lado del país norteamericano. Mike Pompeo, director de la CIA se reunió la pasada semana con el presidente de Corea del Norte para allanar los posibles obstáculos que se encontrarán ambos líderes en su reunión del próximo mes de junio.
El objetivo de ese encuentro es tratar la desnuclearización del país asiático después de que Corea del Norte ensayara en diversas ocasiones en territorio de aliados de Estados Unidos como Corea del Sur o Japón. Estados Unidos ofrecerá el fin del embargo y las sanciones a las que el comercio de Corea del Norte está sometido y que ha provocado en los últimos años una crisis humanitaria que no ha sido cuantificada por la dificultad para los agentes externos de entrar en el territorio del país comunista. Otro de los factores que se negoció en este primer encuentro entre Pompeo y Kim Jong-un fue el lugar donde se celebrará la reunión. Existen, al parecer, cinco posibles ubicaciones que están siendo discutidas.
«Pompeo se reunió con Kim Jong-un la semana pasada. La reunión discurrió sin problemas y se forjó una buena relación. Ahora se están trabajando los detalles de la relación. La desnuclearización será algo importante para el mundo, pero también para Corea de Norte», tuiteó hoy el líder estadounidense, Donald Trump, mediante la misma herramienta que utilizó para insultar físicamente al líder coreano.










