Redacción/ Miami.
Carles Puigdemont, expresidente de la región de Catalunya, ubicada en España, y quien había liderado el movimiento independentista catalán, fue detenido ayer en Alemania, concretamente 30 kilómetros después de cruzar la frontera entre Dinamarca y Alemania. Sobre Puigdemont pesaba una orden de detención europea que se ha hecho efectiva finalmente. Puigdemont se encuentra encarcelado en una prisión alemana a la espera de declarar frente al juez que llevará su caso.
Puigdemont se había desplazado a Bruselas, la capital de Bélgica, desde donde comandaba un movimiento que trataba de dar a conocer el proceso independentista catalán a oídos internacionales. En Bélgica, Puigdemont había visto cómo la orden que en un principio la justicia española interpuso contra él se había cancelado días después. El sábado se supo que la orden de detención europea se había reactivado, situación que sorprendió a Puigdemont en Helsinki, la capital de Finlandia, donde había sido invitado para ofrecer una conferencia en una universidad. Las personas que recibieron a Puigdemont aseguraron que el expresidente catalán había emprendido su marcha del país antes de lo programado, a causa de esta situación. Finalmente, el expresidente catalán fue detenido en Alemania, tras lograr cruzar el país de Dinamarca.
De esa forma, el horizonte judicial de Puigdemont se complica porque Alemania enfrenta el delito de rebelión, del que es acusado el expresidente, de una forma muy dura. Además, todavía se deberá decidir si Alemania decidirá aceptar la petición de extradición que el Estado español pedirá para juzgar en su territorio a Puigdemont. Esta causa se suma a la petición de cárcel de otros 25 miembros del gobierno catalán que impulsaron el proceso independentista. La justicia española ha sido acusada de ir contra la democracia en el país europeo por estas decisiones que podrían derivar en la entrada en la cárcel de políticos durante varios años.










