Redacción/ Miami.
No es un indicador cualquiera. La Reserva Federal tiene por costumbre tener en cuenta el gasto de consumo personal o PCE subyacente a la hora de tomar sus decisiones sobre los tipos de interés. El dato definitivo del mes de julio va en línea con las previsiones de los expertos económicos y se mantuvo en un 2% en su tasa interanual. Eso significa que el escenario económico sigue siendo algo inestable, por lo que se espera que la FED mantenga su visión de no bajar o mantener los tipos de interés.
Lo bueno de este índice es que deja fuera de la medición aquellos productos que tienen alta volatilidad, como los alimentos y la energía. Si tenemos en cuenta estos otros dos elementos, el PCE general repuntó un 0,1% en el mes de julio, hasta el 2,3% interanual. En este caso, el dato definitivo sí fue una décima por encima de los pronósticos que se habían planteado anteriormente. Si tenemos en cuenta el criterio de la FED a la hora de mantener las subidas de tipos de interés hay que buscarlo en la justificación que realizan en relación a la necesidad de mantener la inflación, en el indicador del PCE subyacente, alrededor del 2%.
En ese sentido, y a pesar de que el organismo que preside Jerome Powell decidió dejar los tipos de interés en un rango objetivo entre el 1,75% y el 2%, los precios han continuado con su apreciación al alza, impulsados por el aumento de precio del petróleo. Por ello, los analistas y expertos económicos consideran que en la próxima reunión del mes de septiembre, la FED volverá a subir los tipos de interés en otros 25 puntos básicos, hasta posicionarlos en la horquilla del 2% al 2,5%.










