Redacción/ Miami.
“Shutdown”. Es la palabra más repetida en el escenario de la política nacional en Estados Unidos. El cierre de la administración pública en el país es uno de los descalabros más sonados de Trump a lo largo de su mandato. La falta de acuerdo entre senadores republicanos y demócratas para el presupuesto provisional del Estado podría tener consecuencias en su economía.
Esta situación acarrea una consecuencia directa y fatal. Todas las entidades o administraciones públicas que dependan del Estado tendrán que cerrar a partir de hoy a causa de la falta de recursos económicos para pagar a sus empleados. No obstante, el cierre sólo afectará a aquellas entidades que ejerzan actividades que no sean esenciales para el funcionamiento del Estado. Esta situación afectaría a 800.000 trabajadores. Hay algunas administraciones que mantendrán su operatividad como la Policía, las Fuerzas Fronterizas o las Fuerzas Armadas. Sin embargo, los trabajadores de estas administraciones no recibirán salario por su trabajo.
Hay otros sectores que sí tendrán su salario y en los que sí se trabajará. Son los sectores públicos de correos, aviación comercial y la seguridad social. A esta situación se llegó por la falta de acuerdo entre republicanos y demócratas que han mantenido un conflicto desde el inicio de la legislatura. Ambos partidos no han sido capaces de pactar en asuntos tan importantes para el país como la reforma definitiva de la sanidad, las decisiones sobre la migración o características de la reforma fiscal decretada finalmente por Trump.










