Redacción/ Miami.
Comienza una nueva semana para los inversores y hay una divisa que aparece potente en el mercado. El oro superó a finales de la pasada semana los 1.300 dólares por onza por primera vez desde que Donald Trump ganara las elecciones en noviembre del pasado año. La causa no es la más feliz puesto que los expertos aseguran que la causa de este crecimiento del oro surge de los atentados terroristas perpetrados en Barcelona el pasado jueves.
Los expertos bursátiles aseguran que los inversores siempre buscan activos refugio y seguros para sus movimientos financieros y el oro es el más frecuentado en estos casos. Otra de las causas del crecimiento del precio del oro es el debilitamiento del dólar que sufre las consecuencias del abandono masivo de directivos de grandes empresas que habían formado dos comités asesores impulsados por el presidente Trump. La situación de volatilidad de la economía estadounidense no ayuda a que el dólar se fortalezca y por eso aparecen valores tradiciones como el oro. El hecho de que los inversores y los directivos de las grandes empresas no tengan la confianza suficiente en que Trump sea capaz de sacar adelante sus promesas políticas crea confusión a la hora de las inversiones. De todas formas, el voto de confianza persiste después de tan sólo 8 meses en la Casa Blanca.
De esa forma, la cotización del oro sigue su rumbo hacia adelante y vuelve a superar la barrera de los 1.300 dólares que no alcanzaba desde el día siguiente a las elecciones. Aquel nueve de septiembre, miércoles de extrema volatilidad en el mercado, los futuros de la materia prima se movieron en un rango de casi 50 dólares, desde un mínimo de 1.270, hasta un máximo durante el día de 1.318,6 dólares por onza.










