Redacción/ Miami.
Dicen los expertos en geopolítica que la próxima guerra entre varios países que acontezca en el mundo se producirá a causa de la escasez del agua y no de otros recursos naturales que han reinado en importancia a lo largo del siglo XX. Sin embargo, mientras ese momento llega, los movimientos de las superpotencias en torno al petróleo siguen siendo muy significativos para comprender lo que está ocurriendo. Los últimos datos del petróleo en el mundo dejan bien claro que Estados Unidos ha decidido aumentar su producción y que China sigue siendo un cliente prioritario de este producto.
Estados Unidos ha decidido explotar con más celeridad y ritmo sus pozos de petróleo, en parte a causa de la constante demanda que procede de países del extremo oriente, en concreto desde China. El gigante asiático mantiene desde hace décadas un ritmo de crecimiento que, aunque parecía que se había frenado tras la recesión económica mundial, ha vuelto a conseguir un ritmo que le hace necesitar una gran cantidad de recursos energéticos para llevar a cabo ese ritmo.
En concreto, China ha roto su propia marca en importación de petróleo, al llegar a 9,57 millones de barriles diarios en enero de este año. El registro anterior, establecido en marzo de 2017, daba cuenta de importaciones por 9,17 millones de barriles diarios. Por su parte, Estados Unidos espera alcanzar la producción de 11 millones de barriles diarios para la exportación.










