Redacción/ Miami.
El alcalde de Chicago, Rahm Emanuel propuso aumentar escalonadamente los impuestos al agua y al servicio de alcantarillado y que las ganancias sean utilizadas para pagar las pensiones de empleados públicos, propuesta que fue aprobada por el Concilio Municipal.
Bajo el plan del alcalde, las contribuciones al fondo por parte de la Ciudad subirían anualmente durante los próximos seis años, comenzando con una tasa modesta– alrededor de $53 más anuales para una residencia familiar empezando en 2017– y aumentará escalonadamente hasta llegar a un promedio de $226 adicionales por año para 2020.
Se estima que la medida generará unos $239 millones al año, los cuales se destinarán al fondo de pensiones para empleados de la municipalidad, el cual podría ir a la quiebra dentro de una década si no recibe ingresos nuevos, eso dejaría a los empleados públicos sin fondos para su jubilación.
La Ciudad debe aproximadamente $18.6 billones al fondo, el cual cuenta con $4.6 billones ahora, dejándolo con sólo el 20.3% de lo que se necesita para pagar sus deudas corrientes.
A largo plazo, Emanuel ya ha confirmado que otro aumento a los impuestos de servicios públicos podría ser necesario en 2023 para llegar a su meta de subir las contribuciones al fondo de pensiones hasta unos $879 millones anualmente a partir de ese año.
“Sabemos que vamos a necesitar más ingresos o mejores ahorros y reformas en los años que vienen”, dijo la directora del presupuesto de la Ciudad, Alexandra Holt.
“Este nuevo impuesto es un paso significativo para contar con los fondos adecuados” añadió el concejal Ameya Pawar (D-47), quien apoya el aumento.










