Redacción/ Miami.
El gobierno de Donald Trump sigue reconfigurando los acuerdos comerciales que mantiene con otros países. En este caso, la Casa Blanca y el gobierno coreano anunciaron durante el día de ayer que enmendarán el convenio comercial que une a ambos países ante “la necesidad de fortalecer los beneficios mutuos”, según indicaron en un encuentro público los responsables de comercio de ambos países.
Kim Hyun-chong, por Corea del Sur y Robert Lighthizer, en representación de Estados Unidos mantuvieron una reunión para acordar algunos de los puntos clave en los que el nuevo texto deberá incidir para evitar confrontaciones indeseadas entre las economías de ambos países. Este acuerdo también fortalece la relación institucional entre ambas potencias, justo en el momento en el que Corea del Norte amenaza a los países de su entorno e incluso se enzarza dialécticamente con Estados Unidos.
Seúl iniciará los procedimientos necesarios para comenzar las negociaciones, entre los que se destaca la elaboración de un estudio de viabilidad económica, audiencias públicas e informes al parlamento, explicó el ministerio en el texto, recogido por la agencia local Yonhap. Washington, de esa forma, trabaja según los preceptos de Trump, que trata de imponer políticas proteccionistas a la economía estadounidense. Según datos de la Casa Blanca, el acuerdo conocido como KORUS, que entró en vigor en 2012, ha doblado el déficit comercial de EEUU respecto a Corea del Sur, de los 16.600 millones de dólares cuantificados en 2012 a los 27.200 calculados en 2016.










