Redacción/ Miami.
Fin de escalada en la guerra comercial entre Estados Unidos y la zona comercial de la Unión Europea. No es una paz definitiva pero sí es un frenazo a la subida de temperatura en la guerra comercial que el gigante estadounidense está manteniendo con una de las zonas de mayor consumo de bienes y servicios del mundo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, han acordado evitar nuevos aranceles, aunque se mantienen los que gravan el acero procedente de la UE y los impuestos en contraposición por parte de la UE.
Bruselas, como epicentro de la Comisión Europea, también anunció que elevará sus importaciones de soja y gas natural licuado procedentes de Estados Unidos. Estos pequeños acuerdos se producen en el marco de las conversaciones que mantienen los equipos de conversaciones de ambos gobiernos a lo largo de las últimas semanas, desde que Washington anunció los aranceles impuestos al acero y aluminio procedentes de Europa.
“Pondremos en pausa futuros aranceles y reevaluaremos los impuestos al acero y el aluminio”, explicó Juncker en una rueda de prensa en la Casa Blanca, que no había sido anunciada, junto a Trump después de dos horas de reunión entre ambos mandatarios. El presidente estadounidense se mostró optimista de cara al futuro y aseguró que los aranceles “se resolverán”. Las transacciones comerciales entre ambos bloques constituyen la mitad del comercio mundial.










