Redacción/ Miami.
Lejos de los acuerdos internacionales de libre comercio, pero cerca del fortalecimiento de relaciones bilaterales con aquellos países que le convienen por su situación estratégica. Esa parece ser la estrategia del presidente Trump en la ubicación en el mundo del gigante norteamericano. El último país con el que se ha avanzado un acuerdo de fortalecimiento de relaciones ha sido Singapur.
En el día de ayer, martes, y a través de un comunicado realizado conjuntamente por EEUU y Singapur se hizo pública la decisión de ambos países de continuar la senda del buen entendimiento. El anuncio se produjo en el marco de la visita oficial que el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong está realizando en territorio estadounidense. De esta forma, Singapur logra mantener las buenas relaciones con el país más potente económicamente del mundo y Estados Unidos se asegura uno de los mejores aliados que tiene en una zona importante para sus intereses económicos y geoestratégicos. Singapur, ubicado al sur de Malasia, es uno de los Estados con los que la Casa Blanca mantiene las mejores relaciones desde hace décadas. La escalada de tensión entre Corea del Norte y el gobierno de Trump exige al magnate tratar de consolidar acuerdos con los países ideológicamente próximos de la zona para tener una mayor ventaja en el caso de un choque definitivo y frontal.
Concretamente, se espera que Estados Unidos y Singapur firmen un acuerdo de intercambio de información fiscal de ciudadanos de ambos países y un acuerdo intergubernamental entre ambas potencias antes de final de año. Ambos dirigentes destacaron los beneficios que el Tratado de Libre Comercio entre Singapur y Estados Unidos ha traído consigo. Desde su firma, el comercio entre ambos estados se ha doblado y llegó a superar los 68.000 millones de dólares el pasado año. En cuanto a otras áreas de acuerdo, el pacto entre Trump y Lee afecta a la seguridad de ambos países y a la defensa frente al terrorismo procedente del Estado Islámico.










