Redacción/ Miami.
La red social de Facebook parece haberse elevado a lo largo de su corta historia por encima de los escándalos por asuntos que pudieran afectar a su imagen. Han existido diversas polémicas, pero ninguna con la fuerza suficiente como para dañar su hegemonía. Sin embargo, la filtración masiva que se ha producido en la red social tanto en Europa como Estados Unidos puede poner en jaque a la red social con más seguidores de todo el mundo.
La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos va a iniciar una investigación sobre el asunto y el Parlamento Europeo ha solicitado a Mark Zuckerberg que compadezca frente a esta institución con el objetivo de esclarecer cómo Facebook dejó que los datos de 50 millones de usuarios hayan sido objeto de uso por parte de Cambridge Analytica, una empresa consultora que colaboró con el actual presidente de Estados Unidos en la campaña presidencial del magnate. El Parlamento Británico también ha pedido la presencia del dueño de Facebook para aclarar la situación. Todo este escenario ha supuesto un descenso enorme del valor de las acciones de la enorme compañía.
Tanto las instituciones europeas, británicas como estadounidenses han pedido explicaciones acerca de lo que la propia red social descubrió el pasado viernes. Sin embargo, lo que todavía no se sabe es por qué Facebook, a pesar de descubrir la filtración de datos hacia la consultora, no suspendió la cuenta con la compañía. En Estados Unidos, además de la convocatoria solicitada por parte del organismo estatal, los fiscales generales de Massachusetts y New York han pedido también a Facebook información sobre la transferencia de datos de sus usuarios a la consultora política.










