Redacción/ Miami.
Agobiada por la paupérrima situación económica en Venezuela, sumada a las sanciones impuestas por Estados Unidos, la compañía fabricante de llantas anunció su cese de operaciones y retirada del país gobernado por Nicolás Maduro.
Los empleados de la fábrica, que han recibido la noticia como un baldado de agua fría, recibirán como parte de indemnización 10 neumáticos por persona. Esta sorpresa entre empleados surge también, porque según empleados, la fábrica parecía estable y contaba con suficientes materias primas para continuar produciendo.
Sin embargo, Goodyear estaba produciendo tan solo a un 10% de su capacidad total, alrededor de unos 2.000 neumáticos al día.
De esta manera, Goodyear sigue los pasos de grandes compañías como: Kellogg´s, Kimberly Clark, Clorox, General Mills y Bridgestone Firestone, entre otras, que han debido cerrar operaciones en Venezuela por la muy complicada situación económica de Venezuela.
A pesar de que expertos en el tema tanto en Venezuela, como a lo largo del mundo atribuyen esta crisis económica, social, política y de salud a la gestión de Nicolás Maduro, éste insiste en que todo se trata de un complot del “imperialismo del norte”, para desestimarlo y para que el plan bolivariano no siga en marcha.
Alrededor de 2,3 millones de venezolanos han debido irse de su país y buscar un futuro más prometedor en otras tierras, de los cuales se calcula que la mitad se encuentra en Colombia.










