Redacción/ Miami.
Tras un vibrante encuentro que definía al campeón de la Recopa Sudamericana entre el Gremio de Portoalegre y el Independiente de Avellaneda, el equipo brasilero logró derrotar a su rival en los fatídicos cobros desde el punto penal.
El partido de ida se había jugado en el estadio Libertadores de América en Avellaneda, Argentina y había quedado empatado 1-1. La historia no fue diferente en Brasil, y a pesar de que el partido se jugó intensamente, los goles no llegaron y el empate 0-0 alargó el partido a tiempo suplementario y ante la persistencia de la igualdad, el juego debió llegar a la ultima estancia, la de los tiros desde el punto penal.
Los penales fueron impecablemente cobrados por los jugadores de ambos equipos quienes demostraron seguridad y determinación y el único disparo derrochado fue el quinto y decisivo del equipo argentino, cobrado por Martín Benítez quien no cobró con mucha convicción y Grohe, portero de Gremio lo notó y le adivinó el lado para atajar el penalti que coronó a su equipo campeón.
Por segunda vez Gremio gana este trofeo que levantaron por última vez en 1996 venciendo igualmente en aquella ocasión al Independiente.
Como incentivo por haber alzado el trofeo, el Gremio deposita en su cuenta más de US$ 600.000, mientras que el Independiente una cifra mayor a US$ 350.000.










