Redacción/ Miami.
Desafiando las políticas migratorias de Donald Trump, una gran caravana de inmigrantes que comenzó su éxodo desde Centroamérica, llegó al cruce fronterizo de San Ysidro, California hace unos días solicitando asilo. La ilusión de estas personas creció este martes cuando autoridades fronterizas permitieron el ingreso al país de un reducido grupo de niños y mujeres.
Esta caravana que comenzó hace un mes aproximadamente, fue sumando personas a medida que avanzaba, hasta llegar a unas 1.500 aproximadamente.
Donald Trump aseguró a los medios que instaría a las autoridades a no permitir el ingreso al país de estas personas que buscan el sueño americano.
Sin embargo, en la madrugada del martes, estos inmigrantes celebraron a rabiar, cuando las autoridades de inmigración permitieron que 8 mujeres y niños ingresaran al país, lo que alimentó las esperanzas del grupo de inmigrantes que sigue esperando en la frontera a que se les haga el milagro y puedan entrar al país.
En contraste, el Departamento de Justicia informó que 11 inmigrantes miembros de la caravana fueron sorprendidos cuando ingresaban de forma irregular al país por la frontera de San Ysidro, convirtiéndose en las primeras personas de este grupo que están siendo procesadas.
El fiscal general, Jeff Sessions, se pronunció al respecto, afirmando que “Estados Unidos no aceptará que sean ignoradas nuestras leyes de inmigración y que peligre la seguridad de nuestra nación”.










