Por Eduardo A. Hapke/ Miami.
Hay una realidad de las empresas hispanas en los Estados Unidos. Los hispanos somos generadores de trabajo y de empresas, pero a su vez, a medida que esas empresas crecen, no lo hacen de la misma sus ingresos. Así es, la empresa crece, pero el dinero no es suficiente. Esto lo destacamos en las páginas 34 y 35 de esta misma edición.
Según un informe de Stanford Latino Entrepreneurship Initiative (SLEI) de la Universidad de Stanford, “la mayoría de las empresas latinas ganan menos de $ 100.000 en ingresos anuales y carece de empleados. Sólo el 3% de las empresas latinas ganan $ 1 millón o más en ingresos”. Esto es un dato clave, los empresarios hispanos no crecen principalmente porque no tienen los contactos necesarios para llegar a los inversores de grandes ligas, llámese fondos de inversión o grandes compañías interesadas en adquirir o financiar empresas más pequeñas.
Remy Arteaga quien estuvo al frente del SLEI (hoy se encuentra trabajando para la Universidad de Arizona), en un informe afirmó que “los latinos están en un ciclo, en donde los contactos son su hermano, su amigo, un familiar. Por ejemplo, se puede ver en Palo Alto (California), casi todos los que van a la Universidad de Stanford, tienen contactos con capitalistas, no importa quien seas, tienes el contacto. El acceso al capital es importante, como el acceso a los networks y eso los empresarios latinos, no los tienen”.
El nuevo informe del SLEI que se dio a conocer este año, indica que “la mayoría de las empresas latinas (55%) utilizan una o ninguna fuente externa de capital para financiar su negocio durante las primeras etapas. El número de fuentes utilizadas sigue siendo el mismo cuando se analiza la financiación en busca del crecimiento: más de la mitad (56%) no utilizan ni un solo apoyo de capital para financiar el crecimiento de su negocio. La fuente de financiamiento más utilizada en las empresas latinas son los fondos personales (capital proveniente de amigos, familia o ahorros personales del empresario) tanto en las etapas de inicio como en las de crecimiento. Casi la mitad de los latinos, tanto en la fase inicial como en la etapa de crecimiento, utilizan exclusivamente fuentes de financiamiento internas (es decir, no hay fuentes externas, como podrían ser los préstamos o el capital de riesgo)”.
Las empresas hispanas maduras tienen un mayor número de empleados, pero aun así estos se sitúan en grupos de ingresos similares a los que existen en las empresas jóvenes.
MÁS EMPRESAS, PERO PEQUEÑAS
Está claro que los hispanos somos emprendedores, mucho más que aquellos que no son hispanos, por lo menos en los Estados Unidos. Los datos son abrumadores, entre los años 2007 y 2012, años de plena crisis económica en Estados Unidos, los negocios hispanos crecieron un 48%, comparado con el crecimiento de sólo 1% de los negocios no liderados por latinos.
Sin embargo, en promedio, la empresa latina continúa siendo más pequeña que otras compañías. Las empresas latinas, por ejemplo, vendieron un cuarto de lo que las empresas no latinas hicieron en 2012. El dinero que las empresas latinas generan, en comparación con lo que generarían si estuvieran a la par con el resto de las empresas no latinas, indica que existe una oportunidad para las firmas latinoamericanas de alcanzar $1,38 billones en la economía estadounidense.
MÁS DE 4 MILLONES DE EMPRESAS LATINAS
Los datos que arroja el censo de 2012 es que existen 3,3 millones de empresas latinas, lo cual representa el 12% de todas las empresas que existen en los Estados Unidos. Las proyecciones muestran que, debido a que los latinos crean empresas a mayor velocidad que el promedio general, a finales de 2016 había unos 4,23 millones de empresas latinas.
Además de no crecer lo suficiente y afectar a la parte económica de la empresa y de la economía, los hispanos nos vemos afectados y no representados como corresponde en la parte política. Y así lo explicó Remy Arteaga: “Los negocios hispanos estaban creciendo en Estados Unidos. Ahora el 17% de la población en Estados Unidos son latinos; sin embargo, uno de cada tres americanos en el 2050 van a ser latinos. Vimos que los números de las empresas no son suficientes para cambiar la situación política y tener una voz en los Estados Unidos”.
El SLEI es un programa que busca duplicar a los negocios billonarios latinos de aquí al 2020. El SLEI fue creado dentro de la Universidad de Stanford, en donde grupos de empresarios realizan un programa de seis semanas, una semana tienen que estar presentes en la universidad y el resto del curso se puede hacer online. El programa es para empresas hispanas que facturen más de 1 millón de dólares anuales. El costo es de solo $ 500 y tiene una subvención de empresas privadas para que se pueda completar el curso, ya que el costo de cada estudiante es de $ 10.000.











