Redacción/ Miami.
Colombia tendrá nuevo presidente a partir de hoy. Iván Duque, senador del Centro Democrático y apoyado en la última vuelta por el Partido Liberal y el Partido Conservador, será el nuevo presidente de la república del país latinoamericano. Sin embargo, la cohesión social no llegó con el ascenso al poder del joven político de 41 años natural de Bogotá. A lo largo de la investidura del nuevo presidente se esperan diversas marchas en ciudades de todo el país contra la política anunciada por Duque para los próximos años.
Y es que la tensión política ha derivado en un movimiento cívico importante en todo el país. Los partidarios de Gustavo Petro, rival de Iván Duque en la segunda vuelta, el pasado mes de junio, junto a otras organizaciones ciudadanas transversales han convocado unas marchas con el nombre de “Marcha por la Vida”. En esta marcha se pondrá el acento en la situación de los líderes sociales, quienes han sido asesinados a lo largo de los últimos meses por su lucha social en diversos puntos del país. Duque se ha limitado a exigir justicia para los líderes sociales fulminados tras los Acuerdos de Paz a los que llegaron el gobierno de Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
No obstante, el inicio de Duque llega con varios desafíos para su gabinete. El primero es lograr avanzar en la cohesión social del país, diezmado por enormes diferencias de clases. Duque también deberá elevar la velocidad de la economía de un país que, aunque ha mantenido un crecimiento consistente en los últimos años, no acaba de despegar y aún observa problemas estructurales en su población. Por último, Duque también deberá lidiar con la ascendencia del expresidente del país, Álvaro Uribe, quien ha cobijado al nuevo presidente desde que inició la andadura para lograr ser presidente.










