Redacción/ Miami.
Este lunes la Asamblea Nacional de Venezuela declaró que Nicolás Maduro abandonó su cargo como presidente del país bolivariano, alegando que éste no ha asumido sus funciones en un momento en el cual el país está pasando por una terrible crisis a todos los niveles, en un país donde la escasez es pan de cada día, al igual que una profunda recesión económica y los altos índices de criminalidad, gracias a su dudosa gestión como presidente.
A pesar de esto Maduro no será destituido de su cargo, debido a que la justicia venezolana aduce que la Asamblea Nacional no tiene el poder para llevar a cabo procesos de sanción que vayan en contra del presidente o de sus ministros y que las decisiones de ésta serán nulas hasta que se logre la destitución de 3 diputados que han sido acusados por compra de votos.
“En un régimen democrático normal, una declaratoria como esta tendría que tener las consecuencias jurídicas del artículo 233 de la Constitución, o sea, en 30 días tendría que haber elecciones”, (…) pero como estos son poderes rufianes, forajidos, tan forajidos como el poder ejecutivo, simple y llanamente, no van a acatar la decisión de la Asamblea Nacional”, apuntó Henry Ramos, diputado de Venezuela.










