Redacción/ Miami.
Ahora que el huracán Irma ha aminorado su potencia a su paso por Estados Unidos comienza la reflexión acerca de las medidas preventivas en el caso del transcurso de estos fenómenos meteorológicos. La ayuda anunciada por la Casa Blanca para la zona afectada por Irma no parece suficiente de cara al futuro en un presente en el que, desde diferentes organismos internacionales se centra el debate en la evolución del cambio climático.
Trump ya movió una ficha bastante sintomática respecto a su visión acerca del cambio climático. Estados Unidos abandonó los cruciales Acuerdos de París por decisión del presidente poco después de su llegada al poder. Esa decisión fue justificada por el magnate aludiendo a que el pacto surgía de una estrategia de China que tenía como objetivo perjudicar la industria manufacturera estadounidense. Sin embargo, las declaraciones de Trump han sido contrarias a lo largo de sus primeros meses en la presidencia. Al inicio de su mandato, Trump aseguró que el cambio climático era un asunto para el que su mente “estaba abierta”. Ahora, tras la aparición del huracán Irma y su inusitada potencia algunos expertos han aludido al calentamiento global para explicar la llegada de un ciclón de las dimensiones de Irma. La Casa Blanca, por el contrario, ha rechazado unirse a esta teoría.
Donde sí ha acudido rápidamente la Casa Blanca es a la ayuda pertinente por la catástrofe producida, mayoritariamente en el estado de la Florida. Los fondos se utilizarán para rehabilitar los edificios afectados por el huracán y proveer todo lo necesario para que los ciudadanos evacuados del sureste de Estados Unidos puedan volver a sus hogares sin mayores complicaciones. Hasta el momento, Estados Unidos ha informado que son seis las personas fallecidas a causa de los daños producidos por Irma.










