Redacción/ Miami.
Los datos referentes a la creación de empleo de Estados Unidos no han sido, en esta ocasión, positivos para Donald Trump. Tras una serie de publicaciones de datos que habían sido buenas noticias para la Casa Blanca, en el día de ayer se supo que la creación de empleo frenó una tendencia que había sido muy positiva desde los huracanes que azotaron la costa este del país en el pasado mes de agosto.
En total, la economía de EEUU generó 103.000 nuevos empleos en todo el territorio. Esta cifra, si la comparamos con el dato oficial de febrero, situado en 326.000 nuevos puestos de trabajo, es extremadamente pobre. La tasa de paro se mantiene en el mismo nivel desde hace seis meses, un 4,1%. Los salarios, por su parte, subieron un tres por ciento y alcanzaron un incremento anual del 2,7%. Este índice está siendo observado muy de cerca por parte de los expertos en relación a la estrategia que está siguiendo sobre el precio del dólar la Reserva Federal, que todavía no ha impulsado la economía del país por el crecimiento inestable de la economía más potente del planeta.
De hecho, la economía del país no parece sólida, tal y como se puede comprobar con los vaivenes de las finanzas del país ante cualquier noticia que aparezca en los medios. Por ejemplo, este dato sobre la creación de empleo en EEUU ha provocado la caída del 1% del índice de valores de Wall Street. Otras circunstancias coyunturales, como las consecuencias de las nevadas en el mes de marzo, han podido influir en el dato negativo del empleo.










