Redacción/ Miami.
La economía de Estados Unidos sigue creciendo a buen ritmo, aunque el consumo de las familias no lo esté impulsando, a tenor de los resultados que se han desprendido del informe del Departamento de Comercio estadounidense referentes al primer trimestre del año. La tasa anualizada de la economía del país creció al 2,3%, algo menos del 3% que se registró en el semestre del pasado año y se aleja del objetivo que fijó el presidente del país, Donald Trump.
Si se compara con el crecimiento registrado en el primer trimestre de 2017, el ascenso es superior porque hace 12 meses el desarrollo económico se situó en el 1,7%. El primer trimestre siempre es complicado por el efecto de las nevadas en la economía del país. Sin embargo, la bajada de tasas fiscales impulsada por el presidente a las empresas, en su mayoría las más importantes, han podido servir para resistir un envite de la economía en el primer trimestre. Se espera que el crecimiento vuelva a resurgir durante el segundo trimestre, en un nivel cercano al 3,5% y que se pueda mantener en esas cifras el resto del año. La proyección de la Reserva Federal para todo el año es del 2,7%, por lo que el objetivo todavía puede estar al alcance, gracias al resurgimiento de la economía en la última parte de los años.
En cuanto al consumo, este índice creció únicamente un 1,1% en el primer trimestre, frente al 4% del cuarto trimestre. Es el peor dato en cinco años y contrasta con un índice de confianza muy robusto y un mercado laboral que está en una situación de pleno empleo, con el paro en el 4,1% desde hace meses.










