Redacción/ Miami.
Estados Unidos siempre se ha caracterizado por apostar por la estabilidad económica por delante de la estabilidad política. Esa baza es la que juega Donald Trump tras conocerse la investigación y la declaración de quien fuera su abogado personal, Michael Cohen, asegurando que pagó dinero procedente de la campaña presidencial del presidente para silenciar a diversas mujeres que podrían haber perjudicado la carrera presidencial del magnate. Ahora, Trump sale al paso aludiendo a un posible caos económico si se produce un juicio político a su persona.
“Le diré esto, si alguna vez soy sometido a un impeachment, creo que el mercado podría colapsar. Creo que todos podríamos ser más pobres”, ha afirmado Trump en un tono claramente amenazador al escenario económico del país. Sus palabras han retumbado en la escena política estadounidense que ven a Trump como un político que trata de salvar su imagen por encima de resolver los conflictos que lo persiguen desde que se hiciera con la presidencia del país en noviembre de 2016. Trump dijo estas palabras en la cadena de confianza del magnate, la cadena Fox. También afirmó que el país estaría “claramente peor” si los ciudadanos estadounidenses se hubieran decantado por su rival en los comicios, la demócrata Hillary Clinton, en lugar de su candidatura. “No sé cómo se puede someter a un impeachment a una persona que ha hecho un gran trabajo”, concluyó el republicano.
El impeachment del que se habla en relación a Trump es una herramienta del Congreso estadounidense mediante la que se investiga y analiza la actuación del presidente en su gestión y se fiscaliza si pudo hacer algo que fuera contra la Constitución de ese país.










