Redacción/ Miami.
Donald Trump ha decidido imponer aranceles al acero y el aluminio y ese escenario podría repercutir negativamente en la economía de Estados Unidos. La respuesta procedente de la Unión Europea, con la aplicación de aranceles para empresas de vehículos, textiles y tecnológicas del gigante norteamericano y la más que probable subida de precios en los productos fabricados con el material gravado, podría repercutir en una posible recesión.
Son palabras del economista jefe y CIO de la entidad bancaria Saxo Bank, Steen Jakobsen. Según sus palabras, esta decisión podría ocasionar una «desaceleración enormemente perjudicial en los flujos comerciales» disparando un 70% la probabilidad de recesión en el país en los próximos meses. Jakobsen destacó que la economía de Estados Unidos está demasiado parada en la actualidad y que sobrevive gracias al crédito financiero. «La menor generación de crédito se traducirá en una menor demanda y una menor inversión privada, que podría mitigarse parcialmente con la reforma fiscal», explicó en ese sentido.
Jakobsen ha contabilizado, además, las consecuencias en las que derivará la subida de los aranceles que repercuten en el precio del aluminio y el acero. Considera que los aranceles aumentarán los precios para consumidores estadounidenses como un impuesto al consumo. «Algo así como el 40% de todos los productos vendidos en Walmart son producidos por China o Asia», explica con ejemplos el propio Jakobsen.










