Redacción/ Miami.
En una reunión informal celebrada en Argel, los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) acordaron rebajar su producción actual de 33,4 millones de barriles diarios a 32,5 millones a lo largo de 2017 con el objetivo de hacer subir los precios del crudo.
Este histórico acuerdo, que deberá ser refrendado en Viena durante la reunión oficial prevista para el próximo 30 de noviembre, ha tardado más de dos años en alcanzarse a pesar de las reiteradas peticiones realizadas por miembros de la OPEP y que han estado lideradas por Venezuela y Rusia, cuyos presupuestos dependen entre un 95 y un 80% de las ventas de crudo.
La reacción en los mercados petroleros ha sido escasa. La OPEP no puede controlar el 60 por ciento de la producción mundial fuera de su organización y acuerdos anteriores fracasaron. UBS dijo que debido a las grandes reservas y a la incertidumbre respecto de si el acuerdo se mantendrá “no anticipa un fuerte aumento de los precios del petróleo”. Pronostica que el precio del Brent será de US$52 por barril en el cuarto trimestre, por encima de los US$46 anteriores a la reunión de Argel.










