Redacción/ Miami.
La liberación de la cárcel de Leopoldo López se encamina a convertirse en un antes y un después en la situación en Venezuela. El político se encuentra ahora en arresto domiciliario y esa concesión por parte del gobierno de Nicolás Maduro no ha aminorado las protestas por parte de la oposición.
Cuando se van a cumplir 100 días desde que comenzaron las manifestaciones violentas en las calles venezolanas, exigiendo al gobierno del Partido Socialista Venezolano (PSUV) que convoque elecciones, la situación se hace a cada momento más insostenible. Y no parece que el gesto de Maduro vaya a frenar a una oposición cada vez más convencida de que la violencia es la vía más adecuada para sus propósitos.
El propio Leopoldo López ha querido mostrar su decisión firme al pueblo venezolano de seguir luchando bajo las mismas premisas que han caracterizado a la oposición hasta ahora. “Reitero mi compromiso de luchar hasta conquistar la libertad, pueblo de Venezuela”, explicó de boca de López Freddy Guevara, miembro destacado de la principal formación opositora, Voluntad Popular. Los contrarios al gobierno venezolano reiteran su idea de que existen muchos más presos políticos y que el gobierno de Maduro debe liberarlos para comenzar a negociar. Desde el gobierno, se sigue explicando que esos presos están encarcelados, en su mayoría, por incitar a la violencia o participar directamente de ella en los últimos años. El propio López está acusado de incitar a la violencia en las marchas de 2014 que acabaron con la muerte de 43 personas.
La situación en Venezuela sigue siendo delicada por el alejamiento permanente entre ambos bandos. La oposición aguarda por una intervención internacional mucho más consistente que el clamor general de los gobiernos. Mientras tanto, el presidente Maduro prosigue en la protección de su persona para evitar la pérdida de poder. Los próximos días pueden ser cruciales para el devenir del país latinoamericano.










