Redacción/ Miami.
El Gobierno de Estados Unidos decretó su cierre parcial el pasado 25 de diciembre y, a pesar de que los expertos económicos habían previsto que esa circunstancia no iba a afectar de forma muy notable en las finanzas del país, lo cierto es que no ha sido así. En un principio, el gobierno de Trump había situado en el 0,1% por cada dos semanas la debilitación de la economía del país a causa del cierre parcial de la administración. Sin embargo, ayer el gabinete de Trump actualizó ese dato y lo situó en un 0,13% por cada semana.
Ese debilitamiento procede de lo que supone la desaparición del trabajo que realizan 380.000 empleados públicos, además de las labores que han dejado de contratar diversas empresas públicas federales, según las palabras de un funcionario del gobierno estadounidense. El cierre parcial del gobierno estadounidense ya es el más largo de la historia y parece que no existen visos de acuerdo entre el Congreso y el presidente estadounidense, en materia de la construcción del muro entre México y EEUU que Trump desea construir desde el inicio de su mandato. Recordemos que este cierre parcial de la administración se debe a que el Congreso estadounidense se opone a liberar una partida presupuestaria para la construcción del muro. La última fotografía de la desunión entre el Congreso y el gobierno de Estados Unidos es la presencia de únicamente 9 republicanos de la Cámara de Representantes en una reunión propuesta por Trump que trataba de calmar la tensión entre la cámara de representantes y la administración.










