Redacción/ Miami
El presidente Barack Obama había expresado su intención de que el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, en inglés), fuera votado en el Congreso de EE.UU. tras las elecciones presidenciales del próximo 8 de noviembre. Sin embargo, Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana en el Senado de EE.UU. aseguró ayer que no lo someterán a votación este año, lo que sitúa el futuro de ese pacto comercial en las manos del próximo presidente del país.
Según declaraciones recogidas por el diario The Hill, McConnell dijo en una conferencia en Kentucky, estado al que representa, que «El acuerdo actual, que tiene varios fallos graves, no será sometido a voto este año», no obstante, declaró que el TPP puede ser aprobado en 2017 con cambios.
El próximo año el acuerdo «todavía estará sobre la mesa. Puede ser modificado, cambiado, trabajado durante la siguiente Administración», agregó el senador republicano.
El TPP fue firmado a comienzos de año por EE.UU. y otros once países de la cuenca del Pacífico (Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam), pero debe ser ratificado por los respectivos Parlamentos.
Obama ha admitido que los «miedos» y «preocupaciones» que genera el TPP «son legítimos» y «no pueden ser ignorados», pero considera que «la respuesta no puede ser alejarse del comercio en una economía global». El acuerdo abarcaría al 40 % del PIB mundial.
Hillary Clinton y Donald Trump han expresado su oposición frontal al TPP. Trump ha calificado el acuerdo como uno de los peores de la historia, ya que, a su juicio, destruirá miles de empleos en EE.UU., mientras que Clinton, que lo apoyó cuando era secretaria de Estado, asegura ahora que se opondrá al pacto comercial por sus efectos sobre los trabajadores estadounidenses.










