Redacción/ Miami.
Se comienzan a conocer algunos detalles del ataque terrorista perpetrado el martes en Nueva York. La primera información que dio la luz fue la identidad del atacante. Sayfullo Saipov, un uzbeco de 29 años, fue el autor del atropello que mató a 8 personas e hirió a otra veintena en una calle de Manhattan. La segunda información que las autoridades policiales han confirmado es que el agresor fue instruido por la organización terrorista del ISIS a través de la red.Los investigadores han confirmado también que Saipov preparó el ataque de forma “meticulosa”, analizando todos los detalles que pudieran complicar el asesinato masivo. La preparación final se demoró “unas semanas” tras mantener contactos con personas pertenecientes al ISIS que dan apoyo a este tipo de atentados, realizados por los llamados “lobos solitarios”. Esta investigación se une a la nota que encontraron las fuerzas policiales en el lugar del atentado y que habría sido redactada por el propio Saipov. El escrito estaba redactado en árabe y afirmaba que el ISIS “perdurará para siempre”.
Pero si Saipov estaba evidentemente radicalizado desde hace años, ¿por qué el FBI no lo seguía lo suficientemente cerca como para prever un atentado? Lo cierto es que el Departamento de Seguridad Nacional y el propio FBI realizaron una investigación a un grupo de cinco uzbekos y un kazajo de los que se sospechaba que podían formar un grupo criminal relacionado con el ISIS. Sin embargo, la relación no fue finalmente aclarada y ambos organismos policiales no aportaron las suficientes pruebas para que la fiscalía presentara cargos contra el propio Saipov. El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, indicó, por otro lado, que el terrorista se radicalizó en Estados Unidos.










