Redacción/ Miami.
Desde su campaña presidencial Donald Trump siempre se mantuvo en su discurso de que en Estados Unidos se debía trabajar local e incentivar la economía internamente e iba a incentivar con rebaja de impuestos a las empresas que hicieran la fabricación de sus productos en el país, en lugar de montar sus plantas en otros países donde la mano de obra sería más barata.
Trump advirtió este jueves que las compañías estadounidenses que decidan llevar sus puestos de trabajo al extranjero, deberán afrontar las consecuencias, haciendo alarde de haber convencido a un fabricante de aparatos de aire acondicionado de que echara para atrás la decisión de trasladar 1.000 empleos a México, para que se quedaran más bien en el país.
En su campaña ya había manifestado que las empresas que decidieran poner puestos de trabajo en otros países iban a tener que pagar un impuesto del 35% que él iba a diseñar para su gobierno, ya que considera que esos puestos de trabajo deberían ser para los estadounidenses y al llevarlos al extranjero significaría que un compatriota suyo perdiera la oportunidad de tener un empleo, además que llevar plantas de fabricación a otros países los beneficiaría a ellos y no a Los Estados Unidos.
United Technologies Corp es la empresa de aparatos de aire acondicionado que dejó esos 1.000 empleos en el país y no los envió a México, cuando funcionarios del estado de Indiana le ofrecieron ciertas exenciones de impuestos por 10 años y 7 millones de dólares.
“Las empresas no volverán a irse de Estados Unidos sin pagar las consecuencias. Eso no va a pasar”, declaró el nuevo presidente de los Estados Unidos, “Quiero que todas las otras empresas sepan que vamos a hacer grandes cosas por la economía. Ya no hay razón para que se vayan” recalcó el republicano.










