Redacción/ Miami.
Tres de las empresas de tecnología más importantes del mundo, Facebook, Google y Twitter, admitieron ayer frente al Senado de Estados Unidos que la propaganda rusa que invadió sus redes durante la campaña presidencial estadounidense del pasado año fue mayor de lo que habían dicho hasta ahora. La declaración de las tres compañías se realiza en el marco de la investigación que la cámara parlamentaria está realizando sobre la trama rusa.
Los gigantes tecnológicos fueron llamados a declarar para comprobar el nivel de intromisión que la tecnología rusa tuvo en la carrera presidencial entre Donald Trump y Hillary Clinton. En concreto, Facebook informó que 126 millones de usuarios de su red social recibieron información procedente de Rusia; Twitter aseguró, por su parte, que 2.700 cuentas de su propiedad lanzaron informaciones con origen ruso; por último, Google admitió que unos 1.000 vídeos, en los que Rusia tuvo algo que ver en su elaboración, fueron publicados a través del popular motor de búsqueda. Para hacernos una idea de las dimensiones del alcance de estas publicaciones, hay que decir que los 126 millones de usuarios admitidos por Facebook equivalen a un tercio de la población de todo el país.
De cualquier forma, lo que no se sabe todavía es la realidad de la vinculación entre las publicaciones, la procedencia de los equipos tecnológicos de las que eran originarias y el gobierno ruso, encarnado en Vladimir Putin. Esa vinculación todavía no ha sido aclarada por las diversas organizaciones encargadas de la investigación, entre ellas las propias cámaras de representantes y el FBI. El objetivo de la investigación es aclarar si el Kremlin estuvo detrás de la publicación de las informaciones que acabaron favoreciendo a Trump en la carrera presidencial frente a Hillary Clinton.










