Redacción/ Miami.
Un dato fundamental para conocer el ritmo de crecimiento de una economía es la fluctuación de las solicitudes de ayudas por desempleo. Estados Unidos anunció en el día de ayer que las solicitudes de subsidios por desempleo descendieron en 22.000 unidades durante la semana pasada, según el Departamento de Trabajo del país.
En concreto, el Departamento de Trabajo de Estados Unidos informó que las solicitudes fueron de 222.000 durante la semana pasada, lejos del pronóstico de 244.000 que estimaban los expertos. De hecho, las solicitudes de las prestaciones por desempleo llevan 137 semanas consecutivas por debajo de la cifra de 300.000. En cuanto al número total de personas que recibe este tipo de prestación se situó durante la semana pasada en los 1,89 millones de personas, el nivel más bajo del país desde 1973. Estos datos se deben a que el mercado laboral estadounidense continúa la senda de la consolidación tras varios años de recesión y de dificultades a la hora de crear empleo. Ahora, tras varios meses de crecimiento y una reducción significativa de la inmigración en el país, el país ha vuelto a conseguir crear el empleo que anteriormente había destruido.
De hecho, la fortaleza del mercado laboral se ha mantenido durante los primeros meses de mandato del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y en septiembre la tasa de desempleo quedó en el 4,2 %. No obstante, la economía de Estados Unidos perdió 33.000 empleos en septiembre, la primera bajada mensual registrada en siete años y atribuida por el Gobierno a un fuerte descenso en los servicios de restauración como consecuencia de los huracanes Harvey e Irma.










