Redacción/ Miami.
Lo que se esperaba se ha cumplido. Andrés Manuel López Obrador ha conseguido la victoria para la izquierda en México tras décadas sin que el poder no saliera de los poderes tradicionales. El nuevo presidente del país norteamericano consiguió el 53% de los votos, con lo que alcanzó una victoria electoral para la izquierda que se establecido como una jornada histórica en la que los ciudadanos del país han otorgado toda la confianza en un hombre que ha sido muy criticado por los sectores conservadores del país.
Según el conteo rápido del Instituto Nacional Electoral, se hizo con entre el 53% y 53,8% de los votos, por delante de Ricardo Anaya (22%-22,8%) y José Antonio Meade (15,7%-16,3%). Estas cifras convierten a López Obrador como el presidente de México con mayor respaldo electoral en la historia de los comicios del país hispano, la segunda economía más potente de la zona, solo por detrás de la populosa economía de Brasil. El voto de confianza del pueblo mexicano a López Obrador es un paso hacia el rumo de la transformación del país en una isla de izquierda, dentro de un contexto en el que los partidos conservadores han recuperado terreno a los de izquierda.
Los adversarios de López Obrador no llegaron a la carrera por la presidencia pensando que un líder de Morena, con una trayectoria poco consolidada a lo largo del tiempo, pudiese ganar las elecciones. Ese vaticinio falló y México se sume en una crisis política y social que puede afectar a Obrador en algunos temas tan importantes como los que el propio México puede vender.










