Redacción/ Miami.
Según un estudio publicado por el banco Goldman Sachs, los daños provocados por el huracán Matthew en Estados Unidos costarán unos 10,000 millones de dólares. Los estados más afectados fueron Florida, Carolina del Sur y del Norte y Georgia.
El huracán Sandy de 2012, fue mucho más devastador y costó alrededor de 71,000 millones de dólares.
Goldman Sachs prevé que el impacto del huracán en la actividad económica global será limitado. De acuerdo al informe, las catástrofes naturales tienen tradicionalmente dos tipos de impactos económicos que se anulan: una «caída brutal» de la demanda a corto plazo seguida de un «repunte» de la producción ligado a los gastos de reconstrucción.










