Redacción/ Miami.
La agencia de protección a los consumidores en EE.UU. sigue trabajando con Samsung para retirar completamente del mercado los dispositivos Galaxy Note 7. Desde su lanzamiento el pasado 19 de agosto, se calcula que se vendieron 2,5 millones de dispositivos antes de que Samsung procediera a la retirada de su venta.
Los últimos datos proporcionados por Samsung afirman que el terminal ya ha sido reparado y los nuevos Note 7, que tienen una S de color azul como distintivo, llegarán a España el 19 de septiembre. Asimismo, la firma electrónica sigue pidiendo a los usuarios que apaguen el teléfono y lo devuelvan al punto de venta donde fueron adquiridos.
El proceso de cambio costará millones de dólares en pérdidas a la compañía, y aunque ese reemplazo de equipos pondrá punto final al problema, muchos analistas temen que la crisis pueda afectar su imagen.










