Redacción/ Miami.
La recuperación económica estadounidense que está registrando muy buenos resultados en cuanto a tasa de desempleo e incremento de los ingresos medios de la mayoría de las familias del país, tiene resultados también negativos propios de una mejor salud de la economía. Uno de ellos son los precios del país que subieron un 0,4%, una cifra con poca popularidad entre la sociedad estadounidense pero que significa que el Estado está consiguiente recuperarse.
El índice de precios al consumo (IPC) de Estados Unidos aumentó un 0,4 % en agosto tras la subida del 0,1 % registrada en julio, lo cual dejó la inflación interanual en el 1,9 %, informó en el día de ayer el gobierno de la Casa Blanca.
El incremento del IPC en agosto fue el mayor desde enero y superó las expectativas de los analistas, que anticipaban un alza de los precios el mes pasado del 0,3 %. Así, la inflación acumulada en los últimos 12 meses quedó en agosto 2 décimas por encima del 1,7 % alcanzado el mes anterior y más cerca de la meta del 2 % anual de la Reserva Federal (Fed), el banco central estadounidense.
Tras un sólido repunte a comienzos de año, en los últimos meses la inflación se había ido ralentizado en EE.UU., aunque el dato de agosto apunta hacia una nueva senda alcista de los precios. Esa particularidad significa que los ciudadanos estadounidenses están existe un mayor poder de compra por parte de los estadounidenses, uno de los factores más importantes a la hora de definir y describir la economía del país.










