Redacción/ Miami.
Mucho se habla del poder de negociación de Estados Unidos en la renegociación del TLCAN con México y Canadá. Sin embargo, el país centroamericano tiene una herramienta con la que puede forzar a EEUU a acordar algunas de las medidas que favorecerían a México. Se trata de los productos agropecuarios y su incidencia en las compras de los consumidores mexicanos.
México es el segundo país que más productos de este sector compra a Estados Unidos en todo el mundo. El primero es Canadá. El año pasado, EEUU vendió a México 12,696 millones de dólares en agroalimentos, una cifra que multiplica por cuatro veces a la de 1994, cuando dio comienzo el TLCAN, según cifras del Buró de Censos de aquel país. 14 productos agropecuarios de cada 100 van hacia el país centroamericano y no sólo eso, sino que las compras se han incrementado en los últimos meses: el primer semestre de 2017, EEUU vendió un 6,6% más a México frente al mismo periodo del año 2016 en lo referente a cereales, carne y lácteos.
“Sabemos la importancia del mercado mexicano para los productores de Estados Unidos. El sector de granos es estratégico. México es una salida natural, somos compradores importantes de maíz, soya, fructosa y trigo”, dijo Juan Carlos Anaya, director de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), sabedor de que estas cifras podrían paralizar el sentido del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien está más cercano a la derogación del tratado que a la reformulación del mismo. De hecho, si se instalase una serie de limitaciones a las exportaciones mexicanas hacia EEUU, México podría hacer lo mismo con este tipo de productos. Algo que, por otro lado, encarecería el mercado en México pero obligaría a Trump a optar por otra vía.










