Redacción/ Miami.
Elon Musk, cofundador de PayPal y Tesla Motors, entre otras compañías de nueva generación, se quejó hace 6 meses del infernal tráfico de Los Ángeles. Musk no fue ni el primero ni será el último. Pero sí parece ser el único que tiene la viabilidad económica y la capacidad para acabar con los atascos de las grandes ciudades del mundo.
Y va a comenzar por la capital angelina. Una de sus compañías, The Boring Company, ya está trabajando en un túnel que conectará el aeropuerto de la ciudad californiana con el centro de la ciudad. El propio Musk ha asegurado recientemente que el primer segmento de este primer túnel ya está concluido. Pero su objetivo es mucho más ambicioso: crear una red de túneles superpuestos que conecten diferentes partes de la ciudad y que permita a los vehículos circular por la ciudad sin tráfico.
La idea parece futurista pero lo cierto es que hay pocos proyectos de este empresario sudafricano que no hayan sido etiquetados en la misma categoría. Cuando Musk anunció el proyecto, varios expertos aseguraron que sería imposible realizar ese túnel. Él contestó construyéndolo en el parking de la sede de su empresa de transporte aeroespacial, Space X. Cuando otros desconfiaron de las posibilidades que tendría The Boring Company de convencer a una ciudad de la implementación del túnel, Musk se reunión con el alcalde de Los Ángeles y sacó adelante el proyecto que hoy ya es una realidad.
Esta edificación permitiría a Musk incorporar a las ciudades otro de sus grandes inventos futuristas: el transporte de mercancías y pasajeros a través de tubos al vacío y en alta velocidad. Para la implementación de este tipo de transporte son necesarios túneles que conecten los diferentes puntos de las grandes urbes.










