Redacción/ Miami.
Nicolás Maduro, actual presidente de Venezuela, una vez más ha extendido su decreto llamado “Estado de excepción y emergencia económica” por otros 60 días. La norma debe ser enviada al parlamento para que sea aprobada, cumpliendo próximamente ya un año de vigencia. Según Maduro es una forma de gobernar y enfrentar la situación económica del país y también lo hace por apoyar el pueblo.
Al declarar esta emergencia económica, Maduro puede tomarse las atribuciones de disponer sin escatimo alguno de los bienes y la mercancía de empresas del sector privado para “abastecer” al pueblo, hacer una restricción al acceso de divisas extranjeras y la moneda local y disponer a su gusto de recursos sin que haya control alguno del Parlamento.
Pese a que el estado de excepción había sido desaprobado por la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, este fue puesto en marcha, pero al parecer no ha cambiado nada en el país, ya que la escasez de comida, medicinas y productos básicos sigue permanente. Pero según el Tribunal Supremo de Justicia la medida es totalmente constitucional, y esta es hecha para poder suplir las necesidades del pueblo venezolano y repeler a quienes planean desestabilizar el país.










