Redacción/ Miami.
La contratación está navegando a buen ritmo. Estados Unidos creó más de 1 millón de empleos en todo el país a lo largo del primer semestre de 2017. Estos datos son mejores de lo que podría anticipar Wall Street, situando el ascenso en junio en 220.000 puestos de trabajo frente a los 180.000 que preveían los inversores. La tasa de desempleo, no obstante, subió y se situó en el 4,4 % en todo el territorio estadounidense. Los expertos explican que este contraste se debe a que ahora son más personas las que procuran un empleo, respecto a la anterior tendencia que parecía describir una situación de desidia en el mercado laboral estadounidense.
De todas formas, y tras varios años de expansión después de la gran recesión que se produjo internacionalmente, se espera que la contratación se aminore gradualmente hasta mantenerse en niveles bajos y estables. El dato, además, está sujeto a revisiones porque en los últimos meses las cifras subieron en la confirmación posterior de las mismas. De este más de millón de empleos que se crearon en el primer semestre, 860.000 serían, por tiempo, bajo la tutela de Donald Trump por su llegada al poder en el mes de febrero. Sin embargo, lo cierto es que las medidas de Trump en material laboral no han sido impuestas todavía y las pocas herramientas que se han desprendido de su programa electoral propuesto para su victoria no han tenido el tiempo suficiente para que sean evaluadas.
Otro dato sería el denominado subempleo. Si se tienen en cuenta los 5,3 millones de personas que se ven forzadas a trabajar a tiempo parcial y los 1,6 millones que no buscan empleo de forma activa, el subempleo estaría superando el 8 por ciento de la población estadounidense.










